van cayendo,
cual en otoño
las hojas secas de los árboles
Cuando pasen mil años
amores y pasiones
anidados en las entrañas
se volverán recuerdos
Dulces poetas con su pluma
antes que estos
vayan a morar al país del olvido
los transformaran en bellos
y entrañables versos
Solo rogarles que los escriban
con cariño y respeto
que son hijos nacidos
de corazones y almas
en espera de ser recordados
y no fenecer cubiertos de polvo
en el país del olvido
