la luna nos impregna de su brillo,
revelándo quien en verdad somos
la lluvia nuestras huellas borra
que quedaron marcadas
en nuestro angosto camino
la ventisca cierra la puerta
quedando tras ella
personas y sensaciones
que nunca nada aportaron
a nuestra vida
El sol con su resplandor
nos dibuja el trayecto
de un nuevo camino
en el cual no existen
ni derechos ni ataduras
ni mejores ni peores
ni católicos, ni judíos ni budistas
ni negros ni blancos
ni viejas creencias ni costumbres
que algunos humanos crearon
para su propio egoísmo
en nuestras almas anidando
paz y equilibrio
siguiendo cada cual su camino
sin juzgar ni ser juzgados
nuestras lenguas formando
un dialogo tolerante y libre
y al fin de nuestro trayecto
cuando nuestro propósito
hallamos cumplido
seremos cual hojas marchitas
que el viento de otoño
deposito en el suelo con dulzura
volviendo a ser fecundados
en el fértil vientre
de nuestra madre Gaia
resurgiendo nuevamente
en bellos árboles
rosales o ríos
| gracias por vuestro cariño amig@s Ozna |