Experimentando una añorada mezcla
de sensaciones y emociones
me adentro en un mundo por mi olvidado
Donde los edificios gélidos
eran casinas de chocolate
Donde no existían aviones de guerra
solo cometas y globos surcando el cielo
derramando guirnaldas de colores
golosinas de mil sabores y clases
jugando con las nubes y el aire
Morado por héroes de leyenda
bellas princesas de cuentos de hadas
Donde todos los niños jugaban
mezclando colores y lenguaje
Donde las únicas fronteras que existían
eran frondosos bosques
troncos majestuosos de árboles
que con inmenso mimo y respeto
aves y animales trataban
procurando nunca dañarles
De pronto la voz cantarina
de mi amada nietina preguntándome :
-"Abuela. ¿A que tu no sabes
donde nacen las hadas ?"-
me trajo de nuevo a este mundo
Mirándola con profundo cariño
le contesto :
-"No mi princesa ¿donde ?"-
Con sus ojinos pintados de magia
me contesta con aire sabio :
- "Dicen abuela :
Que cuando los niños reímos
de nuestra risa nacen
bellas y aladas hadas"-.
Abrazándola a mi pecho
me di cuenta que el bello mundo
que mi alma había visitado
es el que mora tras la retina
de mi dulce nietina
de la mirada de la tierna infancia.
