resonaban en el denso silencio de la alborada
Asiendo con melosidad las riendas
el Jinete del Amor portaba
en una cajina de caoba labrada
cálamos blancos de ternura
filamentos de satén de esperanza
aromáticas y pequeñas flores de fábula
respuestas directas que llegaban al alma
Y remontando sobre desatinos y crueldades
de las disculpas y circunstancias
transpuso compactas murallas
pasadizos enigmáticos
puertas de hierro acorazadas
y abriendo la cajina con sus manos cálidas
desparramo sobre la melancolía de las miradas
sobre esteras y mantas de lana
gotitas de esencia de muérdago color ámbar
gotitas balsámicas de valeriana
de majestuosas y simbolicas calas
Retornando a su morada el Jinete del Amor
con una sonrisa bondadosa en la mirada
dichoso pues su esencia por siempre habitaría
en la epidermis humana impregnada
por la inmortalidad en todas las almas.
ozna-ozna
