su rostro en el mar
anegando las aguas añiles
de suspiros y lamentos.
-"¿Por que llorará ?"-
Enigmáticos preguntabanse los luceros.
Uno más diligente que los demás
anhelando ser el clérigo de su abatimiento
el redentor de su padecimiento
recostó su fulgor sobre su lecho.
Ella con el rostro de lágrimas tapizado
mecido por la tristeza de los recuerdos
por los bellos instantes
que pudieron haber sido y no fueron
que hoy dormitan en su esmalte abrigados
a salvo del olvido y el tiempo
deslizabase por el lienzo
de raso negro del firmamento
amparada por el aliento del viento
que deambulaba a la par de ella en silencio
Su mirada oteando el horizonte con desespero
era testigo de como su amado Sol
principiaba a aflorar de su acuartelamiento
esperanzada que el había salido a su encuentro
El interrogándose si ella le estaría aguardando
bajo las aguas, a la sombra de los helechos.
Pero el dios Cronos sabía
que transitarían más de miles de anuarios
para que las diosas Nyx y Hemera
les otorgara a los amantes su anhelo
de lacrar sus labios con un te quiero.
Entornando los ojos para eludir verle
se despidió de el mudándose inmaterial
anidando su esencia en la copa del universo
para así en noches cerradas
seguir soñando despierta
que su amor por siempre sera eterno
ozna-ozna
