Hasta hoy su cuerpo había sido
por miradas admirado olvidando estas
que bajo su piel una soñadora alma habita
Haciéndola sentir abandonada, sedienta
deseosa que alguién la cubra con el velo
color azafrán del amor y la ternura
Ignorando esta que aquella noche
un geólogo nacido de las entrañas de la tierra
lejos del mar donde las conchas dormitan
haría sentir a su corazón blanco alazán
jugando con las estrellas deseoso
de portarlas en su lomo hacía la región
donde cohabitan sueños de poetas
romances, espinillos de amor sin cumplir
A su alma embriagada de la esencia
de madera tallada, de sándalo
de agua de manantial perfumada
de romero, rosas y jazmín
Incorporándose siguió su camino
ignorando que aquella noche
una voz desconocida entraría a hurtadillas
en los fortines de piedra a liberar su alma
donde ella se había guarecido por temor
al ser ignorada resultar lastimada
por ausencia de un te quiero agonizar
en los campos donde no se oye el murmulo
de lluvia al desprenderse del cielo a dormir
ozna-ozna
