una vez más surgía en el porche
con la luminosidad del amor
aliviando desengaños, soledades
desterrando la ironía, el habito
que produce la falta de locura
la cobardía de los años
Serpenteando su mantón
prosiguió su camino
dejando la estela
de su señorío en el aire
Mientras un marinero
sentado en el embarcadero
oteando el cielo esperaba
que su deslumbrante belleza
colmara la noche
de llovizna de regresos
de lirismo de amantes
conquistar su alma poseedora
de rendidas entregas
de calladas esperanzas
que en la suya percibiera
la agonía en noches frías
por cobijarla en sus brazos
que por ella desnuda latidos del reloj
por hacerla su eterna amante
Que se haría escultor
para esculpir en el rompeolas
su belleza enigmática
Escribano para en los granos de arena esbozar
los votos que unieran de por vida sus labios
Cuando su mirada volvió hacia ella
esta emigraba por los secretos pasadizos del cielo
haciendo los segundos los sueños cartón
desamparando temblorosos suspiros
permaneciendo suspendidos en el aire
la plegaria de ella por yacer
en la llama de su Sol amado
Esa llama que ilumina
estrechos laberintos
serpeantes caminos
que hace que los bosques
recobren la espiración
recitar prosas a los mares
y en un fugaz instante
converger sus miradas
salmodiando amores imposibles
locura de amantes
Infinitas gracias querid@s amig@s por vuestro respeto y cariño
ozna-ozna
