En las margaritas que de la pradera principiaban a surgir
En amores que estaban a punto de morir a pesar de prometerse nunca dejar de respirar
haciéndolos aferrarse con desespero a la fragancia eterna del mar
enroscándose al alma la esperanza de la cripta a la luz del alba huir
En recuerdos haciéndolos evocar una plegaria, una melodía que hacía tiempo no se dejaba oír
En las piedras que aún sabiendose ignoradas les da fuerzas para seguir siendo confidentes de miradas solitarias, de las desventuras de los expatriados que no saben a donde se dirigir
En el olor intenso de la humedad cautivadora de la madre Gaia que sonríe al sentirse seducida por su manto haciéndola más suya al besarla con sus labios con sabor a canela, malta, hierba buena, azahar y jazmín
Engendrando en su vientre la exuberante obra de bálsamos, gorgoritos y colores que al nacer resuenan sus llantos de felicidad con la misma ilusión y fuerza del ayer
rogando Ella no sean dañados sus retoños por la mano del hombre amenazadora y hostil.
Que trata de hundir sus rostros en una caja de madera, ignorando que ni el cielo ni el infierno
Ni Dios ni Luzbel , podrán evitar que los cerezos engalanados en agradecimiento veneren un anuario tras otro sus lindezas sin fin
Haciendo congratularse al tic tac del reloj que ya iba marcando por caridad su cansino peregrinar.
Infinitas gracias querid@s amig@s por vuestro respeto y cariño y mil perdones por no ir por falta de tiempo a vuestra morada visitar.
ozna-ozna.
