Observando y analizando
me hago consciente
de la oscuridad del inframundo
De que en ella habitan
Adoradores de la magia negra y los conjuros
Con ansias de poner fin
Al trinar de las alondras
Al dialecto de los árboles longevos
A la belleza que en la calidez del sol, mora
A quebrantar la felicidad que anida
en los pequeños detalles
en la simplicidad de las cosas
A manosear la verdad, a su antojo
Con sus manos corruptas y sucias
a en cárceles con invisibles celdas
Apresar al Amor
O dejarlo lisiado
para que por siempre ande
a la pata coja
¿Pruebas de esto?
No las tengo
Solo las tengo
de lo que estos adoradores provocan
con sus adulteradas banderas
con sus amañadas religiones
Heridas abiertas
Suspiros nostálgicos
Dolor de adioses
Penas y sombras
Mugrienta hambre
Enfermedades desgarradoras
Cuando dos elefantes luchan
es la tierra la que sufre
El guardián
