La luz enigmática de la vela la hizo mirar un instante
hacia los libros que en el aparador de madera descansaban
E inesperadamente se reencontró con la vieja libreta
que la había instado a escribir en el pasado
Para que en un futuro
aquellas letras con aroma a primaveras
fueran su refugio
cuándo creyera perdida la esencia su alma
y la salvaran del vacío de la nada.
Sirvieran para hacerla reconstruirse y levantarse
Y volviera a tener fortaleza para voltear el reloj de arena
y con un guiño la llevara al mundo donde habita la magia

