para reprimir el llanto
al aire vertía sus trinos
Las musas de los poetas
en el limbo se habían perdido
Tinta de soledad y silencio
lloran hoy sus plumas
Vapuleado por el viento
el mundo cual barco
zozobra a la deriva
Corazones humanos moradores
de desamor y egoísmo
Almas atrapadas tras espejos
solas y desamparadas
cual llama de vela se extinguen
Remordimientos inexistentes
al ver a madres con sus hijos
dormitar en la calle
Hombres desesperados
vacíos y hastiados
vagar ambulantes
La bella golondrina
sus trinos vierte al aire
rogando a las musas
que vuelvan a morar
en el alma de los vates
La luna se hace eco de ellos
Y para que de tristeza no fenezca
suspiros vestidos le obsequia
de fragmentos de la Iliada
de la Eneida y las Luisiadas
