a su retina asomaba
Mudando la dureza de su rostro
en dulce semblante
La duda que a tiempo
albergaba su alma
el aire disipaba
al concebir al fin
que el amor malherido
la pluma de los poetas
cauterizarían su herida sangrante
las señales de las emociones
el lenguaje de los sentimientos
a apreciar la belleza
de los pequeños detalles
Voces desconocidas
en lenguas maternales.
Un suspiro lanza al aire
envolviéndola la brisa
de aroma a sauce
