antes que de desespero su alma
fuera a internarse en la gruta
habitada por la desesperanza
vuelvese vagabunda
desertando del presidio
de los minutos y las horas
rebujándose en el hálito de la noche
para empapar la piel
de la etérea esencia
que el consigno para ella
en jazmines y pétalos de rosa
Internase desnuda en el mar
para sentir peregrinar por su cuerpo
las cálidas caricias
que el esbozo para ella
las cálidas caricias
que el esbozo para ella
en las versátiles olas
Mudase en alas de alevilla
volando a atardeceres
para presagiar en los labios
el requiebro de su boca.
Y al arribar el crepúsculo
cuando el alma del universo reposa
arrullara en las manos
los versos y prosas
