de lo dulce y amargo de la vida
el pobre diablo proseguía
sin interrumpir su latido
tratando de olvidar
las miles de leguas
que los desunía
sin saber ni comprender
el porque la ternura no tiene repuesto
el porque los días sin su presencia
de tanto repetirse de no tenerlo
hacían que su alma tomase
el primer tren sin despedirse
con destino al país de lo factible
traspasando el túnel que separa
la realidad de la fantasía
donde el tono del sol
y la fragancia de la rosa
ansiosos por amarse
buscaban sin preguntar
reinos que a nadie pertenecían
donde las calandrias
huían de las jaulas
que sus trinos oprimían
cantando al cielo infinito
sin importarles que el tiempo
hiciera mil y un imposibles
por mudar el rumbo a donde iban
donde las leyendas
con todas las letras del abecedario
resucitaban cobrando vida
consolando las lagrimas
que en noches sin ilustraciones de luna
su ojos desprendían firmando la rendición
depositandolas en sábanas de satén niveo
sin dueño ni testigos de su soledad
suspiros, insomnio y fantasías.
ozna-ozna
