poemas de amor body{ cursor:url(http://cuw.iespana.es/archivos/amor07.ani);} poemas de amor ozna-ozna : El banco de madera ozna-ozna

domingo, 8 de junio de 2014

El banco de madera ozna-ozna

El banco de madera exhibía ya las huellas de la despiadada intemperie.
El verdín de sus férreos clavos, haciale aun parecer más dolorosa su mortal agonía.
A sus pies una rosa roja había nacido y compadeciéndose de el, bondadosa le ofrecía su fragancia , para aliviar su pesada melancolía.
Haciéndole retornar a la memoria, recuerdos entremezclados de cuando aún su pintura estaba viva.
La mirada anhelante y protectora de la madre que apretaba contra el pecho su amada criatura, con infinito amparo y ternura.
Ojos penetrantes recorriendo las letras de un libro, tratando de hallar en ellas el alma del que sin miedo y sin lamento las había parido.
Soñadores esperando el milagro de ver como el amor si existía, de poder hablar con el y preguntarle el truco de su magia para robar el alma , conseguir del corazón desbocar sus latidos, cual corceles enardecidos.
De rostros rendidos, por falta de ilusiones, oscurecidos.
De desconsolados vagabundos, arropados con cartones, desahuciados de su ventura.
De palabras recitando en voz baja sin apartar la mirada del encanto de la luna , esperando con disimulo a ver su reacción ante el embrujo que las recubrían.
De besos exploradores, azorados, audaces, buscando con avidez depositarse en unos labios, para al mismo tiempo excitarlos, perturbarlos, hasta hacerlos abandonarse en el símbolo del desvarío.
De secretos que de tanto doler , de vivir en la oscuridad de un sepulcro, buscaban en el , el confidente que los ayudara a desparramarlos en la esencia de las gotas de lluvia que descendían del cielo, en las flores de lavanda y romero, en el vestido malva de la viuda silvestre, en los pelillos del dragón amarillo.
De llantos extrañando los momentos de cuando unos ojos dulces conocidos, al mirarlos les hacían recobrar la esperanza que no existía la lejanía que nada dolía, que no todo estaba perdido.
De risas de camaradería, que flotaban envueltas en presagios de buena fortuna.
De acercamientos que hablaban de amor y de perdón
De rupturas que colmaban las miradas de duelo y desesperación
El banco de madera con llanto reprimido se despedía del sol, que se iba desplazando entre las nubes, sin comprender como no había nadie en este mundo que le curare su aflicción ,
Mientras la rosa roja  a su sombra protegida  le obsequiaba su fragancia anhelando con ella curar los rasguños de su lastimada madera, de su pobre corazón.


Infinitas gracias querid@s amig@s por vuestro respeto y cariño.
ozna-ozna

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