poemas de amor body{ cursor:url(http://cuw.iespana.es/archivos/amor07.ani);} poemas de amor ozna-ozna : El otoño silencioso ozna-ozna

jueves, 18 de septiembre de 2014

El otoño silencioso ozna-ozna

Las hojas de los árboles principiaban a besuquear el suelo, y la abreviatura de los días, intuyendo el cambio de estación, aún hacía su transitar más corto.
La mirada del verano consciente de lo efímero de la felicidad, sabiendo que no había ningún conjuro que lo salvara de su partida, ni muros que le pudieran ocultar, cual buen maestro de ceremonia, dejaba paso con cortesía al otoño silencioso, que regresaba como amante fiel de un lugar del planeta, del cual nadie sabe su notoriedad, ni su nombre.
Mientras, con un libro en la mano como única compañía, una mujer se acomodaba bajo la sombra acogedora del árbol de las cien hojas, dejando que los rayos del sol jugaran a través de ellas al escondite con su rostro.
Contemplando como se deslizaba por el viento, el sereno día, buscando la linea paralela de los versos, que ellos sin saberlo aún, estaban predestinados a no encontrarse.
A perderse en la telaraña viscosa de la vida.
En el solitario laberinto de la memoria.
Y sin oponer resistencia dejó que su alma soltara amarras del cuerpo que la tenía encarcelada sin ella saber el cuando, ni el por que, ni el como
E irrumpiera en un nuevo horizonte, donde el irremediable tiempo de nada poseer presumía
donde el calendario no renegaba por ver sus hojas transportadas por la corriente del arroyo.
donde la brisa esta diseñada por fabulas y composiciones.
El sol ,cofre colmado de versos escritos por manos de bohemios soñadores.
Las nubes orífices de lirios de ilusiones, alquimistas de fragancia de amores.
La luna era tutora de los débiles, de los que por añoranza sus pupilas humedecidas están, de los vocablos que no huyen y para hablar no se esconden
Donde el amor va más allá de la carne, forjado en penetrantes ojos, que espantan a la soledad de la noche, a tonos álgidos e incoloros.
Y así poco a poco el día se iba deshojando cual pétalos marchitos de rosa, llevando con el, rostros y nombres, recuerdos, direcciones y pasiones.
Y en profunda serenidad imposible de descifrar, el latido del mar con susurro quedo, recita a la bella luna confesora de desalientos y desamores, haciéndola con cada verso de hermoso color ocre, que ella se fuera quitando poco a poco la ropa, anhelando de su agua salada, su desnudez impregnar.
Testigo de la magia del momento ,su amigo el viento, que enardecido transportaba en el lomo, toneles colmados de tulipanes lilas y rojos, de jacintos blancos, azules y rosas, mixtura de fragancias y colores del otoño.


Infinitas gracias querid@s amig@s por vuestro respeto y cariño
ozna-ozna
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