Sentíase extraña
Como si su sombra se hubiera detenido
El universo hubiese quedado vacío
Los relojes parado
en la continuidad de su día a día
Como si los versos estuvieran perdidos
A las letras se les hubiera corroído la tinta
Los diálogos estuviesen caminado en círculos
Sentíase extraña
y en ese momento cruzó por su imaginación
el recuerdo del Texu, mudo
Cambiando de sexo cuando percibe
que su supervivencia peligra
De los felechos
que a los sufridos y enteros guerrilleros
sirvieron de yacija
Que si algún día llegaran a hablar
hasta las piedras llorarían
Y ahí estaban, están y estando seguirán
Sin exigir más a la puesta de sol
ni a su camarada la luna
Sin amilanar, templados
presentando cara a la falsedad y al despotismo
a la corrupción y a la injusticia
Sirviendo de estimulo y paradigma
a las generaciones que están por arribar
Y deseó con todas sus fuerzas
que la alimentaran de su esencia
Que le enseñaran el espejo de su espíritu
Que le revelaran su yo más profundo