poemas de amor body{ cursor:url(http://cuw.iespana.es/archivos/amor07.ani);} poemas de amor ozna-ozna : Tikva y los lapices de colores ozna-ozna

sábado, 13 de diciembre de 2014

Tikva y los lapices de colores ozna-ozna

Aquella mañana Tikva pisando suavin para no dañar la nieve que aún permanecía con su blancura  impoluta, con abrigo de lana y botas de cordónes, iba apurada. Estaba ansiosa por ir a comprar los lapices de colores que aliviarían la añoranza del destierro, al orgullo que asfixia al aire, al lecho del corazón de la soledad y el frío que siente en las madrugadas al ver que no descansa entre sus sabanas, la ternura y la magia de los cuentos, al amor armonizando con la fragancia de rosas, con gotas de lluvia, con aceite de almendras, con flor de jazmín, al llanto de la luna por ser testigo de como la tierra estaba envuelta de tanta miseria, privada del trébol de cuatro hojas que tan feliz la hacía
Que harían rimar unas letras con otras impregnadas de luz cristalina de mar, para que viesen en ellas, de los versos, su inspiración y romanticismo, y nunca más a nadie fueran indiferentes las verdes primaveras que no se adquieren en ningún décimo de lotería ganado, en ningún supermercado, en ningún corte ingles, ni en ninguna abacería
A laminas en blanco mudar en estampas bellas, homenajeando a la infancia, que ahora su ilusión esta desahuciada por culpa de monstruosas mentes de metal que olvidaron en las tardes de contemplar por estar ocupadas solo en crear oro liquido, a estrellas con manto de duelo vestir,a sobrecoger los paisajes por las guerras . A obligar a partir del azul turquesa de las olas, la marinera brisa.
Sin demorarse en la compra, regresó a casa, y mientras iba quitando la ropa, la melodía del reloj iba relatando su historia en voz alta llenando la habitación. E impaciente por comenzar a pintar la invitó a volver después, a con ella más tarde merendar tarta de fresa, acompañados de un cremoso café, cruasanes untados de mantequilla
Desempaquetando los lapices, alcanzó un folio que sobre la mesa con sus hermanos confraternizaba y decidió en diferentes tonalidades pintar la Navidad con calcetas y en pijama, jugando con Papa Noel al veo veo, a las canicas, a la oca y al parchís.
Y sin darse cuenta se quedo dormida entre los brazos matriarcales de la noche, que sin esta saberlo siempre va acompañada de Hipnos que con sus leyendas envuelve al alma entre nubes blancas de terciopelo de algodón.
A la mañana siguiente cuando abrió los ojos, la Navidad y Papa Noel ya no estaban en el folio.
Tikva no lo podía creer, como se hubieran podido marchar sin despedirse de ella, sin decirla ni tan siquiera un hasta pronto, un adios.
Poniendo un jersey sobre los hombros seguida por los suspiros salió al jardín, y de repente los vio allí armando tremendo alboroto, con los bolsos colmados de turrón, polvorones, mazapán y regaliz.
De sentimientos revoltosos que con sus tiernas caritas pecosas, hacen girar del revés las aspas de los molinos
De sencillos perdones que ganan siempre al destino las elecciones, de besos sin maleta, de caricias que no les importa con tal de morar en aquellos pequeños bolsos, haber extraviado su carnet de identidad,  De las silabas de la amistad disculpándose por no haber a los encuentros regresado pronto. A la esperanza que pese a tener frío y deberes decidió salir de casa y que el viento en su lomo la transportara hasta allí cantando feliz
De cartas que el tiempo había cubierto de amarillento polvo, por dudar entre un no, o un si, y al fin decidieron llegar para alegrar a aquellos ojos que tanto tiempo las espero y que ahora sin casi ver, colmados de lagrimas las va leyendo a la llama de un candil.
De sonidos de campanas que ensayan para otorgar su mejor melodía a los oídos del pequeño mundo, que ahora parecían no querer oír.
Las nubes del cielo sonriendo, contagiadas por la bonanza decidieron fabricar más copos de nieve ataviando de blanco a lagos, tejados y abetos. a la diadema azul de la luna, a la alianza dorada del sol, haciendo creíble lo increíble, a la palabra cumplir, a los incomprendidos vocablos del amor y la paz, en todos los dialectos transcribir.
Siendo para las saetillas del reloj imposible aquel bello momento describir, enfundadas en jersey de cachemir salieron a dar la bienvenida al acto de magia que Tikva y los lapices de colores habían conseguido hacer nuevamente latir, para que aquellas fechas del calendario no estuvieran vestidas de negro y gris.
                     

Infinitas gracias querid@s amig@s por vuestro respeto y cariño .
ozna-ozna

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