Mentes inicuas, que confabuladas con Fodos y Delmos
hacen de la manipulación su oficio
Mentes de acanallados pensamientos
que apergaminan la vida,
que cubren de telarañas los amaneceres
que a los minuteros del reloj descuartizan,
Que provocan
Que por los pasajes donde paseaba el aroma a romero,
el azul intenso de los nomeolvides,
el plumaje brillante del colibrí.
Ahora solo se perciba su elegía
